Ahorra impuestos y recicla con tu motor

Parece extraño pero todavía son muchas las personas las que todavía dudan de las ventajas que puede tener el hecho de vender un motor a un desguace. Por ello, y de manera breve y concisa, vamos a hablar de dos ventajas principales que no solo nos va a permitir ahorrar algo de dinero sino que también nos va a permitir ser respetuosos con el medio ambiente y tener un estilo de vida mucho más sostenible.

En primer lugar vamos a abordar el tema del ahorro que seguramente sea un tema que interesa a muchas personas que están frente a estas líneas en estos momentos. Y es que, si se vende un motor a un desguace antes de que finalice el año el curso, podemos evitar pagar los impuestos correspondiente durante el año siguiente. Pero no solo nos vamos a ahorrar esos impuestos sino que al mismo tiempo nos vamos a embolsar una cierta cantidad de dinero que será la que le desguace tenga estipulada por el motor que le hemos vendido. De este modo habremos llevado a cabo una acción muy completa.

Pero claro, no solo se trata de ahorrar dinero sino que como ya hemos anunciado, también se trata de respetar la naturaleza. Por ello, tenemos que tener en cuenta que si vendemos un motor, otra persona podrá comprarlo. Esto es un beneficio conjunto desde todo punto de vista. Por un lado estamos dando la posibilidad a otra persona de que adquiera un motor en buenas condiciones a un precio realmente bueno, es decir, estamos colaborando a tener una economía sostenible. Pero eso no es todo ya que al mismo tiempo estamos haciendo que la fabricación de motores no sea en masa por lo que la naturaleza no se verá explotada en cuanto a recursos propios se refiere.

Esta consecución de objetivos es el motivo por el que de un tiempo a esta parte proliferen el número de desguaces en nuestra geografía. No solamente es un buen negocio desde el punto de vista de la rentabilidad para los propios dueños sino que también se puede decir que cumplen una función muy importante de modo que en cierto modo se puede frenar el consumo de algunas piezas que requieren de una gran cantidad de recursos para su fabricación. Es por ello por lo que este artículo hace la justicia que los desguaces se merecen en la actualidad a pesar de que todavía hay personas que no creen en ellos.